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jueves, 20 de septiembre de 2012

El país del 80 en una notable muestra fotográfica


Gaucho y caballo    (Hnos. Bootes)


Se expone en la UCA "La Argentina a fines del siglo XIX (1880 -1900)", con fotos de los hermanos Samuel y Arturo Boote



 El blog opina:


                                                   Interesante muestra fotográfica, que nosotros estando allá,  no la perderíamos...





La exposición La Argentina a fines del siglo XIX (1880 -1900), con fotografías de los hermanos Samuel Boote y Arturo Boote que se exhibe en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA hasta el 23 de septiembre, es un imprescindible repertorio de imágenes de la vida y costumbres argentinas en las últimas décadas del siglo XIX, cuando el país experimentaba profundos cambios sociales y políticos.

Lecheros  (Hnos. Boote)
Músicos de campo    (Hnos. Boote)   (notesé en el piso, al centro, una botella de Hesperidina. Asimismo el instrumento de fuelle es un bandoneón)






La exposición, curada por Abel Alexander y Luis Priamo

(Foto Hnos. Bootes)

(Foto Hnos. Bootes)
está integrada por 75 fotografías -impresiones de origen digital sobre papel fotográfico-, que muestran la producción de ambos hermanos agrupada en tres capítulos: Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Otras Provincias.

Los Boote, argentinos de primera generación, eran hijos de ingleses llegados al Plata a principios de la década de 1840 y parte de una familia numerosa. Se criaron entre estancias de la frontera sur bonaerense, Chascomús y la ciudad de Buenos Aires. Samuel, diecisiete años mayor que Arturo, comenzó a tomar fotografías en la década de 1870. Se asoció con el escocés James Niven, un pionero de la actividad, y se desempeñó en Buenos Aires como fotógrafo y como importador y comerciante de materiales fotográficos. En la década de 1880 fue uno de los fotógrafos más importantes del país.

El hermano menor comenzó a difundir su producción fotográfica hacia 1890 bajo el nombre Arthur W. Boote y Cía. (la inicial correspondía al apellido materno: Woods). La firma vendía muchas fotos que había tomado Samuel, quien posiblemente le transfirió parte de su archivo. Para 1900 ambos habían abandonado la fotografía. Samuel se dedicó a explotar una estancia en Sierra de la Ventana; Arturo continuó la actividad comercial en otros ramos, emprendió negocios inmobiliarios y actuó como dirigente de instituciones benéficas de la colectividad británica.

Según Cecilia Cavnagh, curadora del Pabellón de las Bellas Artes, se prestó "especial atención a la calidad iconográfica; la selección de las fotos expuestas procuró un equilibrio de temas y regiones mostrando los cambios mencionados, especialmente en la Capital Federal, y los rastros aún visibles del pasado colonial".

"Con esta muestra -sintetiza Cavanagh- el Pabellón de las Bellas Artes de la Pontificia Universidad Católica Argentina expone, a un público amplio, fotografías de importancia patrimonial poco conocidas más allá de los cenáculos de expertos y coleccionistas, y contribuye a la valorización de una obra que sobresale por sus méritos en la historia fotográfica argentina".

La muestra, con entrada libre y gratuita, continuará hasta el 23 de septiembre

Fuente:   www.paulchanseaud.com.ar

Pabellón de las Bellas Artes
Alicia. M. de Justo 1300, PB.  Buenos Aires
De martes a domingo, de 11 a 19


La Argentina en blanco y negro de los hermanos Boote

Milena Heinrich  (Télam)
Costumbres, prácticas y paisajes son parte del pasado local reflejado por la lente icónica de los hermanos Samuel y Arturo Boote, prolíficos fotógrafos cuyas imágenes representan una valiosa fuente histórica en la muestra "La Argentina a fines del siglo XIX (1880-1900)", que se exhibe en el Pabellón de las Bellas Artes de la UCA.
Curada por Abel Alexander y Luis Priamo, la exposición es sólo el reflejo de las imágenes plasmadas en un libro, publicado por Ediciones Antorcha, donde se exhiben 112 fotografías.
Recién inaugurada, la muestra está integrada por 75 imágenes -impresiones de origen digital sobre papel fotográfico-, que destellan la producción de los hermanos (argentinos de primera generación) agrupada en tres secciones: Ciudad de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Otras Provincias, que dan cuenta de la amplitud territorial de la obra.
Samuel (1844-1921) y Arturo (1861-1936), hijos de ingleses que llegaron al Río de la Plata en la ola emigratoria de la mitad del siglo XIX, nunca trabajaron juntos, pero la exposición los agrupa en esta antología caudalosa.
Luces y sombras precisas que embellecen escenas, colores combinados con delicia, tomas cuidadas que sugieren más de lo que la retina alcanza a observar y un claro conocimiento sobre el espacio arquitectónico son algunas de las características de las imágenes exhibidas.
"Artesanos de la luz", como los bautiza Alexander, es la descripción que más le cabe a los Boote. Es que pareciera que con sus fotografías quisieron documentar la huella de la historia a través de indumentaria, estilos de vida, tradiciones, accesorios, juegos, espacios, edificios y medios de transporte.
Fotografías que datan de 1880 en adelante evidencian el país bifronte que era la Argentina del siglo XIX: una cara miraba hacia Europa y la otra hacia las provincias tradicionales, donde los criollos e indígenas mantenían sus propios ritmos de vida.
Barrios porteños con plazas arboladas, calles y construcciones hoy irreconocibles; niños en escuelas con pupitres ya extinguidos; aquel inédito horizonte de agua que alguna vez se perfilaba desde la Plaza de Mayo; estaciones ferroviarias imponentes; carretas y tranvías por los adoquines; hombres y mujeres con trajes y vestidos exuberantes ilustran con naturalidad una época pasada.
También aparecen paisajes inmensos, desérticos y salvajes; estancias tan pobladas como despobladas; paisanos rurales con sus ponchos, alpargatas y bombachas; tamberos, ganaderos, vitivinicultores y productores de la tierra; pueblos que empiezan a crecer con ferrocarriles y grandes edificios; naturaleza con sus animales y geografías.
Una de las cosas que se tuvo en cuenta para seleccionar las imágenes fue el equilibrio de número de fotos cada uno de los hermanos, "no sólo porque la obra editada por ellos tiene calidad pareja, sino porque entre ambos cubren los veinte últimos años del siglo, marcados por la expansión poblacional y económica del país", dice a Télam Priamo.
La exposición no sólo refleja el pasado local y el abismal paso del tiempo, sino también la historia de la fotografía, que llegó a la Argentina en 1843 bajo "el procedimiento del daguerrotipo, costoso proceso que reinó solo dos décadas entre las clases privilegiadas y fue reemplazado por la democrática y más económica fotografía o sistema negativo-positivo", contó Alexander.
"Serán estas antiguas imágenes amarronadas las que documentarán aquella Argentina casi colonial, pero donde ya se forjaban los profundos cambios sociales, políticos, económicos o arquitectónicos que se desarrollarían vertiginosamente en el país, vinculados a los dramáticos cambios que produjo aquel verdadero aluvión inmigratorio proveniente en su mayoría de Europa", agrega.
De ahí que "si los chinos acuñaron el lema que `una imagen vale más que mil palabras´ mucho tiempo antes de la invención de la fidelísima fotografía, podemos percibir que cada una de las fotografías realizadas por los hermanos Boote durante este rico período, son de hecho verdaderas ventanas abiertas que nos transportan hacia aquel ayer inasible", destaca Alexander.
"Los Boote fueron los mayores editores de álbumes fotográficos de vistas y costumbres del siglo XIX. Se aplicaron a documentar tanto el progreso como las tradiciones, de modo tal que la contigüidad de esos documentos es un buen reflejo de los cambios que se producían", despunta Priamo.
Es por ello que la obra de los hermanos tiene un significado especial dado el "gran nivel, la calidad -en algunos casos realmente excepcionales-, la amplitud de sus asuntos y extensión territorial de sus expediciones fotográficas", señala Priamo.






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